25 de enero de 2011

Cumpleaños

El domingo pasado estuve en el festejo número 99 de mi abuela. Es una mujer con una historia impresionante y muy avanzada para su época. Se casó, se divorció, se volvió a casar y a divorciar y luego nomás se arrejuntaba. Todo eso en los años cuarenta o cincuenta del siglo pasado; es decir cuando eso estaba prohibidísimo. Trabajó en miles de lados y en miles de países (bueno no miles, pero sí muchos). trabajó en la construcción del tren que va de Baja California a Sonora, en el desierto de Altar, que es más que inhospito y trabajó en condiciones inclementes. En cambio le tocó también estar en la embajada mexicana en Washington y pasársela muy bien.

También tuvo su lado malo; tuvo tres hijas que siempre estuvieron solas (por lo menos las dos mayores), al cuidado de familiares que velaban por ellas mientras su mamá andaba de pata de perro. Eso a la larga ocasionó broncas y dolores que aún no se quitan.

Ahora mi abuela está en una silla de ruedas y ya no sabe claramente quién es quién, aunque todavía disfruta la fiesta, uno que otro vodka, en fin, no lo pasa tan mal. Supongo.

2 comentarios:

Liliane dijo...

El tiempo es sabio. Hace con que olvidemos nuestros errores de toda una vida para permitirnos ser lo que efectivamente somos.


Viva la abuela!!! :D

Jade dijo...

Ooh my gosh, well look who's back! Cansada de leer las paginas que checo cada que estoy en linea, me puse a hacer memoria de que carajos era lo que leia antes... And there you go, I'm peeping again! :) Felicidades con tu petit antropomorphius y suerte en este 2011... Hmm, ya no me asusta lo rapido que pasa el tiempo.

Saludos!